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El origen del Semáforo

La historia del semáforo está marcada por una evolución constante originada por las necesidades del hombre como muchos otros inventos e instrumentos. La intención de regular la circulación se ha dado desde la época de los romanos y sigue siendo un punto clave y esencial en hoy en día.

 

El Semáforo se creó a principios del siglo pasado para solventar las aglomeraciones cada vez más frecuentes de las ciudades. Pero la intención de regular la circulación y el tránsito vehicular se remonta a la época de los romanos. Estos últimos utilizaban antorchas en las calzadas de la ciudad milenaria. Siglos después, se creó el sistema para controlar la circulación del tráfico ferrovial y fluvial. Estas señales lumínicas que controlaban tanto barcos como ferrocarriles son los antecedentes directos del semáforo actual.

 

En el año de 1868, John Peake Knight un ingeniero de ferrocarriles, desarrollo el primer semáforo. Este dispositivo era un rotativo de gasolina con un farol rojo y una luz verde muy similar a las señales de ferrocarril de la época. El semáforo se instaló originalmente cerca de la Cámara de los Comunes del Reino Unido en Londres, en la intersección de las calles George y Bridge. Este primer semáforo era manual, por lo que requería que un policía lo controlase todo el tiempo, Este mecanismo de luces explotó durante su uso en 1869 causándole la muerte al policía que lo controlaba y fue retirado en 1870.

En 1910, Earnest Sirrine mejoró el mecanismo de la luz haciéndolo automático, pero también cambiando las luces roja y verde por las palabras que decían proceder y detener.

En 1912, Lester Wire un oficial de policía optó por regresar a las luces rojas y verdes. Sin embargo, esta vez, las luces eléctricas sustituyeron a las lámparas originales que funcionaban con gasolina.

El auge de las señales de tráfico está ligado al rápido aumento del tráfico automovilístico,  sobre todo en Estados Unidos, después de que Henry Ford introdujo el modelo T en 1908 y lo comenzó a producir en masa a partir de 1913. Por primera vez, los coches eran baratos y lo suficientemente confiables para los desplazamientos en masa.

El primer semáforo automático que utilizaba luces rojas y verdes eléctricas fue patentado por William Ghiglieri en San Francisco, California en 1917. Su diseño también incluía un modo manual.

En 1920, William Potts, inventor de varios semáforos para ese momento, añade la luz amarilla al semáforo. Para ese momento, los semáforos ya se habían expandido alrededor del mundo, pero, a diferencia de los demás de dos etapas, el de tres etapas permitía advertir de una mejor manera al conductor sobre el inminente cambio a la luz roja. Potts era un oficial de policía de Detroit, por lo que al igual que Wire, nunca patentó su invención. Garrett Morgan fue la primera persona en lograr la patente por un semáforo de tres etapas eléctrico en 1923. Sin embargo, su semáforo aún distaba del actual pues tenía dos brazos y usaba palabras iluminadas. Vendió su diseño a General Electric por aproximadamente 40, 000 USD.

En 1936, Charles Marshall creó una señal rotatoria que permitía indicar el tiempo restante antes del cambio de estado del semáforo.

En 1953 aparecieron los primeros semáforos eléctricos. Ocho años más tarde, en el 1961, se agregó en Berlín, un dispositivo que regulaba la circulación de los peatones.

Elección de colores 

El motivo por el cual los primeros semáforos emitían luces en color rojo y verde para la regulación del tráfico, es que habían sido heredadas del mundo del ferrocarril que a su vez las heredó del marítimo. Desde siglos atrás, los barcos habían venido utilizando un código de colores para señalar el derecho de paso, código de colores que se sigue utilizando hoy en día y que probablemente habrás visto incluso en las alas de los aviones: rojo a babor y verde a estribor. De este modo, si dos barcos se acercan el uno al otro perpendicularmente, uno de ellos ve la luz roja en el babor del otro, que se le acerca por la derecha, y el barco que viene por la derecha ve la luz verde en el estribor del otro barco. El timonel que veía la luz roja sabía que debía ceder el paso al otro barco, y el que veía la luz verde sabía que podía continuar sin problemas.

En la Actualidad

Los semáforos han ido evolucionando con el paso del tiempo y actualmente y debido a su rentabilidad, se están utilizando lámparas LED para la señalización luminosa, puesto que las lámparas de LED utilizan solo 10 % de la energía consumida por las lámparas incandescentes, tienen una vida estimada 50 veces superior, y por tanto generan importantes ahorros de energía y de mantenimiento, satisfaciendo el objetivo de conseguir una mayor fiabilidad y seguridad pública.

En muchas intersecciones, se usan además semáforos peatonales para indicar al peatón el momento seguro para que pueda cruzar la intersección. También se pueden usar para dar preferencia a los peatones sobre el resto del tráfico de la vía.

En caso de existir una ciclovía o de que la vía sea compartida por ciclistas, se pueden usar semáforos especiales para ellos, logrando así mejorar su seguridad y la de los que los rodean.

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